
La Iglesia de Santa Isabel de Portugal, popularmente denominada de San Cayetano, se proyecta en 1678, cuando la Diputación del Reino de Aragón decide levantar un templo en honor a Santa Isabel de Portugal. Tras llegar a un acuerdo con los padres teatinos o cayetanos, de ahí su denominación de San Cayetano, se comienzan las obras en 1681, en el solar que éstos tenían reservado para su convento.
Santa Isabel, infanta de Aragón, hija de Pedro III y casada con el rey Dionís de Portugal, había sido canonizada en 1625 y su culto arraigó pronto en toda la región.
La tipología de esta iglesia, en cuanto a planta y distribución interior, sigue el modelo de San Cayetano de Madrid. Este a su vez, repite mo procedentes de Roma, de ahí la relación advertida desde siempre entre el barroco italiano y el templo zaragozano.
La monumental fachada es excepcional por su riqueza y profusión decorativa. Las airosas torres delimitan una estructura vignolesca enmascarada por la recargada ornamentación; su decoración abigarrada, de estilo churrigueresco, es única en nuestra ciudad.
Se buscan efectos cromáticos con el empleo de distintos materiales: piedra negra para los elementos arquitectónicos, piedra ocre para los decorativos y alabastro blanco para el fondo de los entrepaños. El escudo heráldico de Aragón preside la entrada, flanqueada por las estatuas de San Andrés Avelino y San Cayetano. En la hornacina superior se sitúa la titular de la iglesia, representada según la tradición con el manto entreabierto para dejar asomar unas rosas.
En el interior destaca el novedoso juego de cúpulas, precedente del sistema de cubiertas de la Basílica del Pilar, y sobre todo la espectacularidad de la cúpula central, elevada sobre un airoso tambor.
Se conservan, varios retablos de estilo barroco, que merecen especial atención, destacando el retablo del Altar Mayor, con obras de José Ramírez de Arellano, exento y con puertas que dan paso al trascoro. El empleo de jaspes, mármoles y dorados, colocados sobre la escultura policromada, lo convierten, en uno de los más elegantes y una de las obras cimeras del barroco aragonés. De este retablo procede la estatua ecuestre de San Jorge que hoy se encuentra en el vestíbulo de la Diputación Provincial de Zaragoza.
En este templo, reposan los restos de Don Juan de Lanuza, Justicia Mayor, trasladados el 17 de octubre de 1914 desde la Casa Consistorial, donde estuvieron hasta entonces.
La iglesia aumenta su protagonismo durante la Semana Santa, ya que de aquí sale la procesión del Santo Entierro, pues la Real Hermandad de la Sangre de Cristo guarda en su interior la devota imagen del Cristo de la Cama.
Principales referencias consultadas: Ayuntamiento de Zaragoza, Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.
De Martes a Domingo de 11,00 a 14,00 h.