
El Edificio de Correos se levanta en 1926 sobre el solar del antiguo Teatro Pignatelli, derribado en 1915. El arquitecto madrileño Antonio Rubio diseña una obra que supone un tardío intento de recuperar formas mudéjares, como se refleja en la fachada principal que se abre al Paseo.
El patio de operaciones interior mantiene también el mismo estilo de inspiración neomudéjar en su repertorio decorativo.
El edificio de Telefónica, que se encuentra junto a él, se construye un año después en un estilo muy diferente; ambos muestran las variadas tendencias arquitectónicas que conviven en estos momentos.
Restaurado en 1981, sigue albergando la oficina central de Correos de Zaragoza.
Principales referencias consultadas: Ayuntamiento de Zaragoza, Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.