
La construcción del Puente de Santiago en 1967, fue motivada por la necesidad de más puentes en la ciudad.
Su ubicación fue la misma que la antigua pasarela para cruzar el río, ocupando su lugar y siendo ésta desmontada para tristeza de nostálgicos y amantes de la arquitectura e ingeniería civil.
Se trata de un puente pórtico, en concreto, pórtico simple de pilares inclinados.
Los obreros que construyeron sus cimientos trabajaban en turnos cortos, ya que lo hacían en habitáculos a presión, en el interior del cauce del Río Ebro, para evitar que penetrara el agua.
Principales referencias consultadas: Ayuntamiento de Zaragoza, Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.