
La Casa Molins, obra de Fernando Yarza, es uno de los mejores ejemplos de la estética modernista de la ciudad y de la integración del nuevo estilo dentro del casco histórico. Cuenta con un bello patio inundado por la decoración floral y una decidida fachada modernista.
La fachada a dos calles se resuelve con el característico chaflán, decorado con formas sinuosas y rítmicas inspiradas en la naturaleza.
Presenta planta baja, tres pisos con miradores y ático, sobre el que se dispone un alero muy volado.
El elemento más innovador es la presencia de cuatro columnas de fuste acanalado y capitel corintio en la planta baja de la fachada del Coso.
Principales referencias consultadas: Ayuntamiento de Zaragoza, Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.