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La Comarca del Campo de Daroca tiene una superficie de 1117.9 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 6539 habitantes, distribuidos en 35 municipios. Su capital es Daroca.
La comarca del Campo de Daroca se compone de extensas llanuras donde se cultiva el cereal y se ve recortada la Laguna de Gallocanta, un hotel de invierno para miles de aves que descansan en la región procedentes del norte de Europa.
El territorio comarcal queda dividido por tres subzonas diferentes: la Sierra de Santa Cruz, la vega del río Jiloca y el Campo de Romanos.
Limita al norte con la Comunidad Calatayud y el Campo de Cariñena, al sudeste con la comarca de la Serranía (en la provincia de Guadalajara), al sur con Calamocha (en la provincia de Teruel) y al este con el Campo de Belchite.
La comarca está bien comunicada, con Daroca como centro de una cruz formada por la carretera N-330 Zaragoza-Teruel, la N-234 Soria-Zaragoza, y la A-211 hasta Molina de Aragón.
En autobús, líneas regulares de
Agreda Automovil y Autobuses Teruel Zaragoza, Atezasa, (Teléfono: 976 275 133).
El clima es de tipo mediterráneo continental, de escasa pluviosidad y contrastes de temperatura entre estaciones ya que sufre severas oscilaciones de temperatura entre las máximas de verano y la mínimas de invierno. Si los estíos son muy calurosos, el invierno suele ser muy frío, con severas heladas. La pluviosidad es escasa y mal repartida: suele concentrarse en la primavera y el otoño.
El sabor de la cocina tradicional aragonesa es el protagonista en la gastronomía del Campo de Daroca. Las migas se cocinan con pan, sebo, jamón y patata, y se pueden acompañar con uva o con fardeles; el delicioso ternasco aragonés, a la parrilla o asado; y los dulces de tradición árabe, como las almojábanas.
La Comarca del Campo de Daroca tiene una superficie de 1189 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 7027 habitantes, distribuidos en 35 localidades:
En la ladera de la sierra de Santa Cruz encontramos la población de Acered, donde podemos visitar y admirar su iglesia parroquial dedicada a la Asunción de la Virgen y decorada en todo su interior con yesería de tradición mudéjar. Muy cerca del pueblo se levantan las ermitas del Calvario, de la Virgen de Semón, de la Soledad y la de San Roque. En un cerro próximo todavía pueden verse los restos del castillo. Conserva varios peirones, de entre los que destacamos el de los Desamparados, junto al que han aparecido restos de una muralla ibérica.
Aldehuela de Liestos es la población más alejada de la comarca y se sitúa junto al valle del río Piedra, en una zona que los amantes de la naturaleza y el deporte al aire libre no se deben perder. En la parte más alta del pueblo está la iglesia de la Asunción y un palacio formando conjunto. Paseando podemos llegar hasta la ermita de San Roque, en cuyo entorno se han hallado restos prehistóricos, o hasta la ermita de Santa Bárbara o hasta el peirón de la Virgen del Pilar, en el antiguo camino de Cubel. Interesante es también la ermita de la Virgen Guía del Guerrero (Virgen de Guialguerrero).
Anento conserva su urbanismo medieval. De gran interés es el retablo gótico de la iglesia de San Blas, uno de los más importantes de Aragón. En la parte alta del pueblo está la ermita de Santa Bárbara, más arriba, en la montaña, el castillo del siglo XIV, y, al otro lado del valle, el torreón celtíbero de San Cristóbal. Pero no podemos dejar Anento sin visitar su famoso Aguallueve, un paraje natural en el que el agua que se ?ltra por la roca caliza deja crecer una peculiar vegetación rica en musgos y helechos.
En las estribaciones de la sierra de Santa Cruz se encuentra el pueblo de Atea. En las proximidades conserva tres ermitas: la de San Roque, del siglo XIII, junto a la cual se construyó una nevera recientemente restaurada, la de Santa Bárbara, con interesantes lápidas funerarias y la de Nuestra Señora de los Mártires, en la antigua población de Sace. Camino de la cumbre de la sierra encontramos la ermita de San Lamberto, y ya en la cumbre a una altitud de 1.423 m, la pequeña ermita de Santa Elena.
El pueblo de Badules se asienta en la orilla del río Huerva, y en esta misma ribera despierta un gran interés el asentamiento musulmán que allá por los siglos XI y XII se construyó sobre un anterior poblado ibérico. La iglesia parroquial de la Asunción está en el centro del pueblo, en la plaza, donde también se conserva el peirón de San Antón, y, a su lado, el antiguo lavadero, hoy en desuso pero en su día punto de encuentro para hacer la colada las mujeres del pueblo. Formando conjunto con el cementerio se halla la ermita de San Blas, y allí mismo la nevera, recientemente restaurada, y el peirón de San Blas.
Balconchán está situada al pie de la Sierra de Santa Cruz y cuenta con un casco urbano pequeño y modesto. Queda muy cerca del despoblado de la Aldehuela. Podemos visitar la iglesia parroquial de la Virgen del Rosario que conserva un importante retablo renacentista y la ermita de la misma advocación.
La población de Berrueco asciende por la ladera de la Sierra de Valdelacasa hasta cerca del castillo; desde el mismo hay una magnífica vista de la laguna de Gallocanta. Dentro del casco urbano hay que destacar la famosa Casa del Verdugo y la iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de la Virgen. Merece destacarse El Castellar, poblado celtíbero próximo a la laguna, excavado hace algunos años.
Cerveruela se localiza en las proximidades de la sierra de Peco. A sus pies discurre el río Huerva, conformando un rincón muy pintoresco. Cerveruela es uno de los pueblos con menos habitantes de toda España. Destaca en Cerveruela la iglesia parroquial dedicada a Santiago Apóstol y asentada en la parte más alta del pueblo. Es de estilo barroco y la fecha de su construcción se fija en el siglo XVIII.
Cubel es el pueblo más alto de la provincia de Zaragoza, con 1.108 metros de altitud, cota donde se ubicaría el antiguo castillo, cuyos restos fueron aprovechados para construir la torre de la iglesia, edificada con piedra sillar y rematada con campanario de ladrillo. De las tres ermitas, Santa Bárbara, el Santo Cristo y Guialguerrero, es esta última la que merece más atención, no por el edificio actual, sino por ser casi el único resto del antiguo poblado de Villarguerrero y situarse junto a la laguna del mismo nombre.
La ciudad de Daroca es un conjunto fortificado rodeado de una muralla de 4 Km., construida entre los siglos XIII Y XVI y conservada prácticamente en su totalidad. Han convivido las tres culturas, dejando una herencia de estilo gótico, mudéjar y barroco, en sus edificios, iglesias y urbanismo.
Enclavada en la parte alta de un cerro, Fombuena es uno de los municipios menos poblados y más pequeños de la comarca. Destaca la gran iglesia de la Asunción de la Virgen, del siglo XVII, en cuyo interior se conservan retablos de la misma época. Hay también varias fuentes en los alrededores de la población, una de ellas en forma de arco apuntado que es denominada Fuente el Espino.
La localidad de Gallocanta se encuentra situada entre la sierra de Valdelacasa y la laguna con la que comparte nombre, muy cerca de la provincia de Teruel. Entre su caserío sobresale la barroca Iglesia de San Pedro con su torre campanario de planta cuadrada sin acabar. Junto a la iglesia se encuentra el Museo de las Aves. En las afueras del casco urbano se encuentra la ermita de la Virgen de la Soledad y al otro lado de la laguna la ermita de la Virgen del Acuerdo con su ábside románico. Lo más significativo de Gallocanta es la laguna salada de carácter endorreico, punto de encuentro de miles de aves en su viaje migratorio anual, especialmente las grullas.
Herrera de los Navarros se encuentra situada al pie de la sierra de Herrera junto al río Luesma. De interés es la iglesia fortaleza de San Juan Bautista y su esbelta torre campanario mudéjar. El santuario de la Virgen de la Sierra de Herrera se encuentra situado a 1.348 metros de altitud. En el cerro de Los Castellares se encuentran los restos de un poblado celtíbero de la II Edad del Hierro. Muy cerca se encuentra la cueva de la Mora. Otros parajes de interés son el huerto del tabaco y el paseo de los curas, la Fuente de Sancho Mancho y el paraje de Valdelafuén y su zona de recreo. El Dance ha sido recuperado por los vecinos.
El municipio de Langa del Castillo se halla situado al pie de un cerro en el que se emplaza el castillo-refugio del siglo XIV que da nombre a la localidad. A sus pies, y en el centro de la población se localiza la iglesia parroquial de San Pedro con monumental portada manierista y retablo mayor de pintura gótica dedicado a San Pedro Apóstol. Y en medio de los campos, la ermita de la Virgen de Tocón y en la orilla del río Perejiles, la de los Santos Abdón y Senén.
Las Cuerlas es un pueblo pequeño pero muy pintoresco, enclavado en la confluencia de tres provincias. Se conservan restos de infraestructuras de época medieval, como el molino, la presa, el aljibe, etc. La iglesia está edificada a orillas de la población. Dos ermitas más, la de la Virgen del Rosario y la de San Pedro, y tres peirones completan la arquitectura religiosa.
Lechón está situada en la vasta llanura denominada Campo de Romanos y su monumento más importante es la iglesia parroquial de San Lorenzo. Tiene también una ermita de estilo gótico dedicada a San Fabián y San Sebastián, junto al cementerio, y tres peirones: el de San José, en la bifurcación del camino de Ferreruela y Burbáguena; el de la Virgen de Montserrat, frente al cementerio, y el de San Ramón Nonato, en el camino de Romanos.
Luesma se sitúa cerca de la sierra de Herrera. Como monumentos destacados resaltar su iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Junquera construida en el siglo XVII y cuya peculiaridad reside en que está levantada sobre un espolón rocoso y la ermita de San Cristóbal, del Siglo XVI que se eleva sobre una loma, cerca del pueblo. Conserva un peirón dedicado a Santa Bárbara en el camino de Herrera.
Mainar se ubica al pie de la Sierra del Peco, en el Sistema Ibérico. Especial interés tienen la Iglesia de Santa Ana del siglo XVI y su torre mudéjar de planta octogonal que se levanta a los pies. En el paraje del Badén se han localizado restos de la época imperial romana. En el paraje de las viñas se conserva una cabaña de época celta, y muy cerca está la noria del siglo XVIII. En su término municipal se encuentran el peirón de San Antón y el peirón de la Virgen del Pilar. En su término se localizan las ruinas de la tardo románica ermita de Santo Domingo.
Muy próximo a la capital de la comarca, Daroca, encontramos el pueblo de Nombrevilla, donde se conservan en restos arqueológicos en las inmediaciones de la Virgen del Rosario y al pie del cerro de la ermita de San Antón. La iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de Valvanera está en el centro del pueblo. En sus inmediaciones conserva tres bellos ejemplos de los tradicionales peirones.
El municipio de Orcajo se sitúa en la ladera de la sierra de Santa Cruz y en su término descubrimos un importante bosque de pinsapos. Es una localidad de referencia por su gran riqueza micológica. La iglesia de San Bernabé fue construida en los siglos XVII y XVIII sobre la primitiva iglesia, de la que se conservan, la parte baja de la torre con su sotocoro, y las finísimas yeserías a candelieri y grutescos del siglo XVI, en el interior de la torre. La ermita de la Virgen del Rosario se encuentra en estado de ruina.
Retascón se sitúa en el límite del Campo de Romanos. En el fondo del barranco, su caserío está dispuesto pintorescamente acomodándose a los diversos niveles y alturas del terreno. Es una de las pocas localidades que todavía conserva en su estructura urbana reminiscencias de la incursión de los musulmanes. La iglesia parroquial de la Asunción de la Virgen custodia en su interior importantes retablos góticos y renacentistas. De interés también son la ermita consagrada a San Cristóbal y un peirón dedicado a Santa Bárbara, éste en el camino viejo de Daroca.
En el centro del Campo de Romanos, la población de Romanos hace frontera con la provincia de Teruel. Encontramos uno de los mejores ejemplos del gótico-mudéjar en la torre de su iglesia parroquial. Tiene también una bella ermita dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, una fuente de época romana y varios peirones: el de la Virgen del Pilar y el de San Antonio de Padua.
Santed se sitúa junto a uno de los arroyos que vierten sus aguas en la laguna de Gallocanta. El caserío de Santed se sitúa en la ladera del cerro del Castillo, formando una calle que atraviesa la población por la plaza y la iglesia, continuando hacia la ermita de San Pedro, hoy en ruinas. Más allá, la ermita de la Virgen del Pilar, junto al arroyo. Pero sin duda, la joya más valiosa de Santed es su castillo medieval, del siglo XIV.
Torralba de los Frailes es punto de partida para comenzar las excursiones por las Hoces del río Piedra y disfrutar del paisaje y de la escalada. La iglesia parroquial de Torralba está dedicada a la Virgen Blanca, con torre medieval, el templo se edificó dentro del recinto fortificado. Conserva tres ermitas: la de San Juan, en la carretera de Used; la de Belén, en el camino de las Hoces y la del Santo Cristo, cerca de la población.
Torralbilla conserva edificios de su floreciente pasado. Así, la iglesia parroquial dedicada a San Lorenzo, y recientemente restaurada, es un templo de los siglos XVI y XVII que aun mantiene las bellas yeserías de tradición mudéjar. Junto a la iglesia se conserva el antiguo lavadero y también se mantienen en buen estado los peirones de San Ramón Nonato, o del Pilar, en el camino de Codos y el de San Roque.
En el término de Used despiertan nuestro interés el monte de Berrocal y la sierra de Santa Cruz. Ya en el casco urbano, se conservan importantes casonas en la calle Mayor, en la plaza de la Obra y en la de la iglesia. Destaca entre todos ellos el edificio de la Casa Consistorial y la iglesia de San Pedro y San Pablo. De especial interés son también la fuente vieja, la nevera y la ermita de la Virgen del Pilar, cerca de Zaida.
Próxima a la capital de la Comarca y en los pies de la Sierra de Santa Cruz se encuentra Val de San Martín, con los restos del despoblado de San Miguel de Cebollada en el monte y la iglesia parroquial dedicada a San Blas y que conserva restos del ábside del siglo XIII. Encontramos también buena muestra de los típicos peirones: el de San Antón, en el camino de la fuente; el de San Blas, a la salida del pueblo hacia la carretera; y el de San Roque, junto al camino de Valdehorna.
Valdehorna, localidad de gran tradición en el cultivo de la vid, destaca por su iglesia parroquial porticada y dedicada a San Juan Bautista. El templo, impresionante por su gran tamaño, es de estilo barroco con torre mudéjar. Tiene también una ermita erigida en honor del Santo Cristo que forma conjunto con el cementerio, y un peirón dedicado a San Juan Bautista, patrón de la localidad, a la entrada del pueblo.
Para los amantes del gótico, la población de Villadoz ofrece al caminante dos joyas como son las ermitas de Santa Bárbara y de San Martín. La iglesia parroquial de Santiago, alberga también un importante retablo de pintura gótica dedicado a la Virgen María. Otros lugares de interés en los alrededores de Villadoz son las riberas del río Huerva con los restos del puente romano de los Ponlarrones, el cerro de San Bartolomé con restos de la ermita del mismo nombre, la vía romana de la Fuente del Manco y el poblado ibérico de La Tejería.
En el término de Villanueva de Jiloca hay dos yacimientos antiguos de interés: el de Cerro Redondo y la Pila de los Moros. En el centro de la plaza queda el tronco de la vieja olma; a su lado, el interesante edi?cio del Ayuntamiento. Entre sus calles tiene interés la calle Baja, con tres casonas antiguas. La iglesia de San Gil Abad, del siglo XVIII, conserva interesantes retablos y un pequeño museo parroquial. La ermita de la Virgen del Rosario y la de San Bartolomé, del siglo XV, se sitúa en un pequeño cerro sobre el pueblo.
En Villar de los Navarros podemos visitar la iglesia de San Pedro de los siglos XVI y XVII, con torre mudéjar del XIV, la ermita de Santa Bárbara y los diez peirones que todavía se conservan.
Villarreal de Huerva está situada en el Campo de Romanos, en el Sistema Ibérico, entre la Sierra del Peco y el valle del río Huerva. En el extremo de la población conserva restos del castillo, en cuyo interior se edificó la iglesia barroca de San Miguel Arcángel con su torre mudéjar. La ermita de la Virgen del Rosario, en la ladera del monte, cuenta con varios alojamientos y zona de acampada. En el camino viejo de Levante se conserva un hermoso peirón en honor de la Virgen del Pilar. Interesantes son también el Puente de Almada construido en sillería y situado en el camino real, y los restos ibéricos y musulmanes en el cerro del mismo nombre.
Villarroya del Campo se extiende en la planicie a la sombra de un monte sobre el que se erige la ermita de San Bartolomé. Los retablos góticos que alberga la iglesia parroquial son dignos de contemplar. No podía faltar el tradicional peirón, en este caso dedicado a la Virgen del Pilar y situado en la bifurcación de los caminos de Daroca y Mainar.
Principales referencias consultadas y origen de los textos e imágenes de esta página: Zaragoza Turismo de la D.P.Z., Comarca del Campo de Daroca, y páginas de sus municipios, Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.
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