De los numerosos ejemplos que existían en la localidad, la nevera de la Culroya constituye la única construcción de este tipo que ha conservado su estructura original. La construcción estaba provista de un sistema de poleas que permitía el manejo de los bloques de hielo que se almacenaban alternado con capas de paja. En el exterior se colocó un panel explicativo que permite la visita libre al espacio.
Entrada Libre