El río de la vida. El viejo Queiles, que durante años miró el castillo de Malón, tiene un lugar dónde mostrarse a los viajeros atrevidos. Una apuesta original y creativa ubicada en el solar del antiguo castillo. El río que, en definitiva, nos lleva de la mano hacia el pasado, pero también hacia el futuro, esta vez en forma de museo. El río que, en definitiva, nos lleva de la mano hacia el pasado, pero también hacia el futuro, esta vez en forma de museo.
Visita concertada