
El pantano de la Tranquera recoge sus aguas del río Piedra, que tras rodear en su trayectoria una montaña conocida como El Espolón, desemboca en el embalse a los pies de Nuévalos.
Fue construido en el año 1959, inundando parte del pueblo y las mejores tierras de cultivo, reduciendo en dos tercios la población.
Tiene una superficie de 536 hectáreas, y una capacidad de embalse de 84 hectómetros cúbicos.
El agua del pantano se utiliza para el abastecimiento doméstico, riego y obtención de energía eléctrica.
A su alrededor se han ido levantando hostales, restaurantes y un camping, y se ha convertido en un agradable lugar de pesca y de deportes acuáticos.
En el embalse viven o invernan, entre otras especies, ánades reales, patos cuchara, porrones comunes, fochas, cercetas, garzas reales y cormoranes. Encontramos también ranas, sapillos pintojos, tritones, lagartijas, lagartos ocelados y varias clases de culebras. Los peces más habituales son la trucha común, el barbo y la madrilla. La carpa y la trucha arco iris se han introducido en algunas zonas con fines deportivos.