
El Lagunazo del Moncayuelo de Ejea de los Caballeros está situado al norte de Pinsoro y El Bayo y es un ejemplo de cubeta endorreica transformada en laguna artificial para almacén de agua de riego, renovable por canales de drenaje.
Mantiene una amplia franja vegetal de carrizo, espadaña y juncos de laguna, lugar de reproducción de muchas especies. Dependiendo de la época del año, viven y transitan en el lagunazo una larga lista de aves protegidas: el fumarel común, la garza real, el aguilucho lagunero, el alcotán, el cernícalo, el autillo, el carricero tordal, el ruiseñor bastardo, el pájaro carpintero, el pájaro moscón, etc. A estas, debemos sumar otras aves acuáticas como el ánade común, el porrón o moñudo, la focha común, el somormujo lavanco o el pato cuchara.
Un poco apartado de la orilla, el visitante dispone de un edificio con chimeneas, abierto, con mesas y columpios, zona de acampada controlada y aparcamiento. Entre el arbolado y la laguna discurre un camino excelente para el paseo.
Es una reserva botánica, pues encontraremos, en la laguna y en los alrededores, variadas especies de árboles, como el pino carrasco, el pino piñonero, el sauce llorón, el chopo, el ciprés y el olmo, al margen de abundante vegetación palustre de carrizos y aneas. También es una reserva faunística, puesto que es un centro de anátidas y aves acuáticas. Ello convierte al Lagunazo de El Moncayuelo en unos de los núcleos de mayor interés ecológico de Aragón. Tanto la pesca como la caza o las actividades acuáticas, están prohibidas.