
Alhama de Aragón es conocida por la existencia de aguas medicinales que dan lugar a sus conocidos baños, y de los que deriva su nombre, Al Haman, topónimo árabe que significa los baños.
Las aguas termales de Alhama ya eran utilizadas en época romana, cuando se les conocía como Aquae Bilbilitanorum,
Estos manantiales medicinales siguen empleándose en nuestros días con fines terapéuticos.
Los edificios de los balnearios, con sus aires modernistas que traen el recuerdo de las décadas doradas de este tipo de establecimientos, se alinean paralelos a la carretera en el desfiladero calcáreo.