
La cueva de la Sima de Ricla, conocida popularmente como las cuevas de mármol por el aspecto marmóreo de la roca y el brillo de sus paredes, constituye una visita muy interesante cuyo acceso no es complicado y no resulta peligroso dado que su acceso no reviste dificultad.
Para acceder a la cueva hay que atravesar una estrecha y alargada grieta situada entre dos paredes rocosas, que dan acceso a la sala principal de la entrada.
En el interior de la cueva o gruta podemos admirar la belleza de los elementos característicos de una caverna: estalactitas, estalagmitas y, si realizamos la visita entre el inicio del invierno y la primavera, sorprendentes murciélagos.
En las cercanías de las cuevas de Mármol se halla otra cueva, la del Muerto, que es sólo para expertos y requiere preparación y equipamiento espeleológico para su visita.