
El Arco de San Sebastián de Ricla es lo único que se conserva del muro que separaba los barrios alto y bajo de la villa.
Tras la reconquista en el año 1120, la villa quedó dividida en dos barrios separados por un muro, el barrio alto donde vivían los musulmanes; y el barrio bajo que acogía a los cristianos.
De este muro se conserva un arco apuntado de ladrillo del siglo XV con una capilla, es el arco de San Sebastián ubicado en la calle de la Hombría. Hasta principios del siglo XX se conservaba otro situado entre la plaza de la Carnicería y la plaza de la Arena.
El barrio bajo, donde se alojaban los cristianos, estaba señalado con una cruz de piedra, siendo sustituida por una de hierro en el siglo XX, y dando nombre a la calle de la Cruz.
Principales referencias consultadas: Páginas del Ayuntamiento y de la Comarca, Zaragoza Turismo (DPZ), Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.