
La Casona de Mareca se encuentra ubicada en el paraje denominado Mareca de Epila, y se accede por la carretera comarcal a la altura de la fábrica de harina.
Perteneció a los señores de Mareca, de origen árabe, quienes tuvieron que abandonarla pasando a hacerse cargo de ella la orden de los jesuitas. Con la expulsión de los jesuitas se hizo cargo de ella el Condado de Aranda, convirtiéndose en el retiro veraniego del conde.
El origen de este edificio es islámico y fue construido como torre defensiva de vigía en mareca.
En su interior se encuentra la tumba de uno de estos condes de Aranda. En la actualidad es de propiedad privada y esta descuidada.
Principales referencias consultadas: Páginas del Ayuntamiento y de la Comarca, Zaragoza Turismo (DPZ), Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.