
Se conservan dos puertas de la muralla medieval que protegía Villarroya de la Sierra.
Durante los siglos XIII al XIV todo el recinto de la villa se encontraba amurallado, fortificándose especialmente toda la población con una muralla alta, a mediados del siglo XIV a raíz de las continuas guerras con Castilla.
De las cuatro puertas principales que al parecer jalonaban la muralla medieval, se conservan dos, la Baja y la Sumo Aldea, una a cada lado del pueblo.
Principales referencias consultadas: Páginas del Ayuntamiento y de la Comarca, Zaragoza Turismo (DPZ), Red Aragón, Gran Enciclopedia Aragonesa y Wikipedia.