
La localidad de Gallur pertenece a la Comarca de la Ribera Alta del Ebro y está situada a 50 Km. de Zaragoza y 254 metros de altitud.
Su término tiene una superficie de 41.7 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 3007 habitantes, a los que se conoce con el gentilicio de gallurano.
Comprende las entidades de población de Gallur y Urbanización San Antonio.
La villa de Gallur se halla situada entre el Ebro y el Canal Imperial de Aragón, en la orilla derecha del Ebro, frente a la desembocadura del río Arba. Es el umbral de las Cinco Villas.
Es una región de suelo fértil y abundante agua, utilizada para abastecer los riegos más antiguos de Aragón, gracias a los cuales se consigue una agricultura con altos rendimientos.
El río por un lado y el Canal Imperial de Aragón por el otro ponen cerco al casco urbano. El origen del pueblo hay que buscarlo en su antiguo castillo, hoy desaparecido, una fortaleza levantada en el siglo XII con fines defensivos, para controlar el paso por el Ebro, cuyo escudo de armas representaba un gallo, de ahí el nombre de Gallur que posteriormente se dio a la población.
La Iglesia de San Pedro fue construida en el siglo XVIII sobre el solar del antiguo castillo musulmán y está dedicada a San Pedro Apóstol, patrón de la villa. La construcción del edificio, que ofrece escaso interés arquitectónico, duró casi un cuarto de siglo, desde 1750 a 1773. Existía otra iglesia, antiquísima, de la que no se tiene noticia en la actualidad.
Interesante es también la Capilla del Beato Agno, en la iglesia del barrio que lleva el mismo nombre construida en 1956, y que alberga en su interior una talla del siglo XVII de la Virgen del Rosario.
En la arquitectura civil sobresalen varias edificaciones como la Casa del General Ortega, perteneciente al siglo XVII, de estilo renacentista, que luce el escudo familiar en la fachada. Llama la atención el edificio de la Antigua Estación del Ferrocaril de las Cinco Villas, rehabilitado y convertido en albergue. Así como la Casa Zaldivar, levantada en 1947, una interesante residencia noble, de estilo típico aragonés. Finalmente hay que destacar la Antigua Bodega del Canal, reconvertida en una magnífica sala de exposiciones.
En la partida llamada El Cabezuelo o Razazol se localizan los restos de una villa rústica, formada por varias edificaciones, una de ellas quizá un templo; construida junto a la vía romana del Ebro, su vida se desarrolló entre el cambio de era y el siglo IV d.C., no existiendo indicios de destrucción, ni siquiera de abandono, en la tercera centuria.
Desde Zaragoza por la autopista AP-68, o la autovía A-68 y la carretera N-232, con desvío por al carretera local C-127.
En tren,
Renfe.
El origen de Gallur procede al parecer del íbero, Gall que significa gran río y Ur que indica villa fuerte, denominación que enlazaría la villa con el río.
Los primeros testimonios de pobladores en el término de Gallur se localizan en la margen derecha del Río Ebro, a unos dos kilómetros aguas arriba de la actual villa, en el lugar denominado el Cabezuelo o Razazol. Las excavaciones y posteriores estudios determinaron que se trataban de villas rústicas de época imperial romana destinadas a la explotación agrícola, con presencia de molinos de trigo y aceite.
Volvemos a encontrar referencias documentales sobre la villa en el siglo IV con motivo de la martirización de los Santos Baco y Jaceto, durante las persecuciones emprendidas por Diocleciano contra los cristianos.
En el siglo V durante la expansión visigoda por el valle del Ebro, el término se encuentra dentro de la zona de actuación de los Bagaudas, que entre los años 441 al 443 recorrieron la zona.
En el siglo VIII, tras la ocupación de los musulmanes de la Península Ibérica, la cuenca del Ebro estuvo dentro de la marca Superior de Al-Andalus, zona dominada por una poderosa familia de muladies, los Banu Qasi.
En el Siglo XII Alfonso I el Batallador comenzó la reconquista del valle del Ebro, ocupando en el año 1119 la Ribera Alta del Ebro y la ciudad de Tu.
Desde 1128 la villa de Gallur será de realengo al establecer el monarca en la villa diversos tenentes. En el año 1138 Ramón Berenguer IV daría a la Orden del Temple el lugar de Razazol con todos sus términos; Orden que dominaría el lugar hasta su disolución a principios del Siglo XIV.
Hacia el año 1190 la tradición sitúa el nacimiento de Fray López Ferrando de Ayny uno de los mas destacados hijos que ha tenido la Villa, el cual pasaría a la historia conocido como Beato Agno.
Hacia el año 1280 se encuentras las primeras menciones de lo Caballeros Infanzones o Hijosdalgo de Gallur. En este mismo año Pedro II otorgó mediante una permuta, la Villa de Gallur a la Orden de San Juan, permuta confirmada por Jaime II en el año 1298.
Durante la Edad Media la villa se convirtió en un importante centro comercial y de transito de mercancías, estableciéndose en ella un peaje-aduana encargado de llevar el control de las mercancías que entraban y salían del reino aragonés, lo cual favoreció el asentamiento de una activa población mercantil en detrimento del lugar del Razazol, que se fue despoblando paulatinamente absorbiendo su población la villa de Gallur.
La villa se fortifico con un Castillo ubicado donde hoy se encuentra la iglesia de San Pedro.
En el siglo XVI comenzaron las obras de la Acequia Imperial o Acequia de Gallur, llevadas a cabo en su primera fase por Gil de Morlanes.
En el Siglo XVIII, la Villa de Gallur dedica su iglesia a San Pedro Apóstol realizándose en este siglo la reedificación de la iglesia quedando su estructura, casi sin variación, como la en la actualidad se puede ver dominando la Villa. En el año 1785 Gallur adquiere la categoría de Villa.
El Canal Imperial de Aragón, arteria fluvial navegable convirtió a Gallur en un importante centro de transporte de mercancías y pasajeros entre Zaragoza y Tu, manteniéndose en plena actividad hasta mediados del siglo XX gracias a la instalación de una importante azucarera en 1899, centro de transformación de la remolacha producida en la zona.
Las armas de Gallur se forman con las de Aragón y un tipo parlante (Gallo alusivo al nombre de la localidad). Muestra las barras aragonesas timbradas con la corona real y a modo de cimera un Gallo vigilante.