
La localidad de Mallén pertenece a la Comarca del Campo de Borja y está situada a 52 Km. de Zaragoza y 293 metros de altitud.
Su término tiene una superficie de 37.4 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 3704 habitantes, a los que se conoce con el gentilicio de mallenero.
Comprende las entidades de población de Mallén.
La localidad de Mallén está situada alrededor del monte el Castillo, entre los ríos Huecha y Ebro.
Su historia se remonta a los primeros pobladores asentados en el cerro del Convento, a un kilómetro del actual casco urbano, la aldea celtibera de Belsinon y posterior mansión romana Balsione o Balsio, habitado desde el siglo VII a.C. hasta el III d.C., donde se han encontrado desde restos arqueológicos de la cultura de los Campos de Urnas hasta la etapa romana, pasando por la celtibera.
De los siglos XII ó XIII queda, casi oculta entre los posteriores añadidos del siglo XVIII, la Iglesia de Nuestra Señora de los Angeles, de ábside románico e interior gótico, al lado de la cual pudo estar el castillo, hoy desaparecido, de la Orden de San Juan.
En cuanto a la arquitectura civil, son numerosos los ejemplos que hasta hoy nos han llegado, destacando por la belleza de su fábrica renacentista la Casa de la Calle Juan Mazo construida en los siglos XVI al XVII, el Palacio de Navas de estilo también renacentista, aunque construido en el siglo XVIII, que fue residencia del rey Carlos IV en su visita a Mallén en 1802, el Palacio de los Zapata de fachada neoclásica del siglo XVIII, es el monumento civil más importante de Mallén y fue declarado Monumento Nacional, la Casa de los Frontinesde fachada modernista del siglo XIX o el Matadero Municipal, bellísimo exponente de arqueología industrial de principios de siglo XX.
Interesante también son el Hospital Municipal y la Capilla de Nuestra Señora de la Merced, edificios inaugurados en 1885, y ocupados por la comunidad religiosa de las Madres Mercedarias de la Caridad. En la Plaza de España encontramos la Casa Consistorial, edificio reconstruido en 1836, tras los desperfectos ocasionados durante la Guerra de la Independencia.
Una de las más bellas estampas de Mallén la constituye el Paseo del Puy, construido en 1832, de casi un kilómetro de largo, que desemboca en la Ermita de Nuestra Señora del Puy de Francia, del siglo XVIII y en cuyo interior destaca un baldaquino barroco que cobija la imagen de la Virgen de tez morena. Aledaños a la ermita existen una fuente de manantial, jardines y zonas de recreo.
Podemos también callejear por el barrio de Villarroya y visitar el cercano parque de Santos González, héroe local que formó parte de los últimos de Filipinas.
Al Cristo de la Columna se dedica también el dance de Mallén, de tipo pastorada, mezcla de versos de alabanza al patrón, con críticas y exageraciones referentes a algún acontecimiento de ese año, recuperado en el año 1987.
En Mallén desemboca el Canal de Lodosa y su término municipal es atravesado por el Canal Imperial de Aragón.
Cruzan su demarcación territorial la autopista vasco-aragonesa, la carretera nacional N-232 de Vinaroz a Burgos y la carretera autonómica A-1302 de Cortes a Borja.
En autobús, líneas regulares de
Therpasa y
Autobuses Conda.
En tren, aunque en Mallén no hay estación de tren a 2 kms. está la de Cortes de Navarra,
Renfe.
El cerro de El Convento, junto al río Huecha, a l Km. escaso del casco urbano actual, fue primero un enclave celtíbero, la Belsinon de los textos antiguos, y más tarde la Balsio o Balsione romana. Allí se estableció una mansión, o parada, en la vía número 32 de Tarraco a Astúrica. Importante yacimiento arqueológico, se han encontrado gran cantidad de cerámicas de diversas procedencias, destacando la terra sigillata hispánica de color rojizo, catalogada entre los siglos I y II d.C., además de numerosos utensilios domésticos.
La villa fue conquistada por Alfonso I el Batallador en 1119, y la repobló con mozárabes tras una expedición a tierras andaluzas en 1126, otorgándoles fueros en 1132 por medio de una Carta Magna.
Alfonso I el Batallador dona la villa de Mallén en el año 1132 a la Orden del Temple y a la Orden de San Juan de Jerusalén, pero serían los hospitalarios quienes se asentaran en el castillo de Mallén, gobernados desde 1144 por Guillem de Belmes, Prior de Aragón y Catuluña, mientras que los Templarios ocupaban el vecino castillo de Novillas.
Ramón Berenguer IV ratificó en 1151 la posesión de Mallén para los sanjuanistas, y la de Novillas para los templarios. Años más tarde formaron una encomienda que incluía las poblaciones de Fuendejalón y Gallur. Los sanjuanistas mantuvieron su jurisdicción hasta principios del siglo XIX.
En 1452 su castillo sirvió de prisión a don Carlos, príncipe de Viana, por orden de su padre Juan II.
La Guerra de Sucesión fue trágica para Mallén. En 1706 sufrió asedio y saqueo por un ejército del archiduque Carlos, pretendiente al trono de España; esto le valió los títulos de leal y siempre fidelísima, otorgados por el rey Felipe V.
Durante la Guerra de la Independencia, entre 1808 y 1813, su castillo albergó una guarnición francesa, y fue punto de zapa, o de recaudación comarcal de suministros para las tropas invasoras. El castillo fue destruido en 1813.
Cuadrilongo de base circular. En campo de azur, un castillo de oro, de dos torres (domus), mazonado de sable y aclarado de gules, sumado entre las torres, de una bandera farpada, de gules, cargada de una Cruz de Malta; el asta y la moharra de plata. Al timbre, Corona Real cerrada.
Paño rojo de proporción dos tercios, con un cuadrado blanco situado en el tercio al asta, y que se extiende en sus partes superior e inferior formando un trapecio, y en dicho cuadrado figura un castillo amarillo con dos torres y con una bandera farpada roja con Cruz de Malta entre ellas.