La localidad de Mequinenza pertenece a la Comarca del Bajo Cinca y está situada a 130 Km. de Zaragoza y 74 metros de altitud.
Su término tiene una superficie de 307.2 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 2495 habitantes, a los que se conoce con el gentilicio de mequinenzano.
Comprende las entidades de población de Mequinenza.
Mequinenza se encuentra situada en el extremo oriental de la provincia de Zaragoza en la confluencia de los ríos Ebro, Segre y Cinca.
Entre los años 1957 y 1964 fue construido un embalse para el aprovechamiento hidrológico del agua, mediante el cual se formo un grande y gigantesco lago artificial, conocido y denominado actualmente Mar de Aragón escenario de varias y diferentes competiciones deportivas.
Actualmente la economía de esta localidad se basa en minas de lignito, ganadería, porcino, y ovino, agricultura de secano y regadío orientado hacia el cultivo de árboles frutales y una industria turística con un gran potencial de futuro.
El Castillo sigue presidiendo el casco urbano de Mequinenza aunque haya variado su asentamiento. Esta fortaleza tuvo relevante importancia por su situación fronteriza.
El campo de regatas de Mequinenza considerado uno de los mejores de España junto con el impresionante embalse de 80 metros de altura, es escenario de todo tipo de deportes náuticos: Motonáutica, piragüismo, e incluso remo olímpico.
Debido a la gran variedad de especies que abundan en las aguas del pantano; carpa, black-bass, lucio-perca, siluro, etc. que atraen a gran cantidad de aficionados. La pesca ha cobrado un gran auge en Mequinenza atrayendo a una gran cantidad de pescadores.
El Siluro es una de las especies mas apreciadas por su magnífico tamaño y peso; Requiriendo para su captura de unas técnicas y aparejos especiales.
Desde Zaragoza por la A-2 hasta la salida 4, Fraga, Mequinenza o por la N-II hasta Fraga. En Fraga seguir por la N 211 durante 18 km.
Los vestigios de vida más antiguos en Mequinenza se remontan a la época del Bronce Final en el asentamiento de Les Castellets y otros repartidos por su término municipal.
En la época romana se edifica la antigua Octogesa o Otogesa, que estaría situada en el antiguo pueblo viejo y en la cual habría una importante fortaleza. En la decadencia del imperio romano, Octogesa es conquistada por el ejército godo y más tarde por la tribu berebere de los Miknêsa entre los años 714 y 719, quienes la llamarán Miknas-Sa al Zaytun, que significa tierra de olivas, y desde el cual derivaría hasta el actual.
En este periodo de ocupación musulmana se edifica el imponente Castillo de Mequinenza, gran fortaleza de fuerte aspecto que se encontraba en las fronteras de al-Andalus.
Mequinenza se reconquista por vez primera en 1133 por Alfonso I el Batallador, pero los almorávides vuelven ha hacerse con la villa al año siguiente. El ejercito aragonés la reconquista definitivamente el 24 de octubre de 1149, el mismo día que Fraga y Lerida.
Después de medio siglo de jurisdicciones reales directas, será una señoría de la casa de los Montcada, juntamente con Aitona y Seròs, de población mayoritariamente musulmana.
La peste del año 1348 ocasiona muchas víctimas y también los rebrotes epidémicos que se producen desde el año 1380. A raíz de esto, del 1381 al 1387, el infante Joan el Caçador permanece en diversas ocasiones en el Castillo.
Entre el los siglos XV y XVI, se sucede una época de miseria y hambre con varias revueltas debido a la opresión de algunos señores.
Durante la invasión napoleónica, el general Suchet conquista Mequinenza, Fraga y Lerida en 1810, lo que le facilitó la conquista de todo el Baix Cinca i el Segrià.
En 1831 ya pertenecía a los duques de Medinaceli y al corregimiento de Zaragoza.
Mequinenza vuelve a ser lugar de importancia durante las Guerras Carlistas y posteriormente en la de los Matiners. En el transcurso de la última Guerra Civil 1936-39, su término fue escenario de combates como el de la Batalla del Ebro, entre Junio y Noviembre de 1938.
Entre los año 1957 y 1964 fue construido el enorme EmbalseMequinenza para uso hidroeléctrico y unas Nuevas Escuelas que forman parte del poco legado del Pueblo Viejo.
A consecuencia del embalse se inicio la construcción del nuevo pueblo y el consiguiente abandono del poble vell.
Escudo cordiforme, apuntado en la base, con el jefe bicóncavo y redondeado en el centro. Cuartelado: primero y cuarto, de plata, una conífera de sinople, frutada de oro y terrasada de sinople; segundo y tercero de azul, una torre almenada de oro, mazonada de sable y aclarada de gules. Sin timbre.
Paño de proporción dos tercios, cuartelado. Primero verde con una torre amarilla con puertas y ventanas rojas, el cuarto verde con conífera banca frutada de amarillo, y el segundo y tercero blancos, con dos franjas onduladas azules.