
La localidad de Remolinos pertenece a la Comarca de la Ribera Alta del Ebro y está situada a 35 Km. de Zaragoza y 228 metros de altitud.
Su término tiene una superficie de 18.5 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 1199 habitantes, a los que se conoce con el gentilicio de remolinero.
Comprende las entidades de población de Remolinos.
Remolinos se encuentra ubicada en el margen izquierdo del Río Ebro, junto a los montes El Castellar, a resguardo de una cordillera montañosa, cuyas entrañas están repletas de sal gema.
Limita al norte con Tauste, al este con los montes del Castellar y Alcalá de Ebro, al sur con Pedrola y Alcalá de Ebro, y al oeste con Tauste y Luceni.
La Iglesia de San Juan Bautista es un edificio amplio, de estilo neoclásico, con una gran cúpula central, consta de tres naves, crucero y cabecera plana cubierta por bóveda de lunetos.
También interesante es la Ermita del Santo Cristo de La Cueva, construida en el siglo XIV en lo alto de un cerro, magnífico mirador desde el que se domina la localidad y el valle del Ebro.
Sus Minas de Sal Gema, sedimentos del mar que cubrían el valle del Ebro hace millones de años, se hallan referenciadas desde muy antiguo. El yacimiento de sal gema de Remolinos es uno de los más importantes de España.
Desde Zaragoza por la carretera N-232 Zaragoza-Tu, la autovía A-68, o la autopista de peaje AP-68 Zaragoza-Bilbao, hasta Alagón. En Alagón se toma la carretera A-126 en dirección a Tauste y Ejea de los Caballeros.
De las minas de sal gema de Remolinos, sedimentos del mar que cubrían el valle del Ebro hace millones de años, existen referencias de que Aníbal, el general Cartaginés se proveyó de sal en Remolinos. Igualmente los árabes, se refirieron a la sal de Remolinos como muy blanca y muy brillante, sin igual en España.
Este territorio fue reconquistado por Alfonso I el Batallador tras la toma de la ciudad de Zaragoza, en el siglo XII.
En el año 1157, tanto la iglesia con todos sus derechos, como las cuevas de Remolinos, entre Pola y Pradilla, pasaron a manos de la Orden de San Juan de Jerusalén, quienes habían establecido una encomienda en esta localidad, que dependía del prior de Aragón y de Navarra.
También tuvo intereses en la villa la Orden del Temple.
El valor de la sal como conservante durante la Edad Media, hizo surgir disputas sobre la administración del pueblo, hasta que finalmente la explotación de las minas fue gestionada por La Casa Real. Existe constancia de que el rey Felipe II se desplazó a Remolinos para visitar sus posesiones.
Escudo partido en pal: primer cuartel, de gules con una cruz de plata de ocho puntas de San Juan de Jerusalén; segundo cuartel, de oro con los cuatro palos de gules de Aragón.