
La localidad de Sádaba pertenece a la Comarca de las Cinco Villas y está situada a 100 Km. de Zaragoza y 454 metros de altitud.
Su término tiene una superficie de 129.5 kilómetros cuadrados y cuenta con una población aproximada de 1671 habitantes, a los que se conoce con el gentilicio de sadabense.
Comprende las entidades de población de Sádaba y Alera.
El casco urbano de Sádaba se encuentra dividido en dos partes por el cauce del río Riguel. En su margen izquierda se levantan la mayoría de casonas de los siglos XV y XVI, construcciones con buena factura de piedra sillar, rematadas por cuidados aleros.
Un paseo por el casco histórico nos permitirá admirar los restos de su muralla medieval, el entramado de sus calles, la sobriedad de sus edificios y la belleza de algunas casas nobiliarias.
Próximo al centro urbano se alza el Castillo, con decoraciones cistercienses del siglo XIII, y que domina la población con sus siete torres. La villa estuvo en un principio a sus pies, pero en el siglo XV se trasladó al otro lado del río.
Interesante también es la elegante Iglesia de Santa María, destacada muestra del gótico aragonés del siglo XIV. Su torre, de planta cuadrada y de grandes dimensiones, resalta sobre el horizonte paisajístico de la localidad.
Conserva en su término municipal, restos de la época de dominación romana, así el Mausoleo de los Atilios, de los siglos II y III d.C., del que sólo se mantiene en pie su fachada, adornada con tres frontones triangulares y configurado por cinco arcadas unidas por pilastras, y el también romano Mausoleo de la Sinagoga del siglo IV d.C.,
Cuenta además con el Monasterio de Puylampa, del siglo XII, que viene a significar el sitio donde se encendía el fuego y era como una faro que alumbraba con su torre antorcha a los peregrinos en su Camino a Compostela.
Es digno de visitar en las afueras el Monasterio de Santa María de Cambrón que posee pinturas al fresco del taller de Jerónimo Cossida.
A pocos kilómetros del municipio, en la carretera de Carcastillo, se sitúa Alera, un pueblo de colonización construido a mediados del siglo XX, fué poblado en 1965 con 86 colonos, procedentes de la zona, y depende administrativamente de Sádaba.
Desde Zaragoza tomar la N-232 o la A-68 en dirección a Logroño hasta la salida de Alagón a unos 20 Km. de Zaragoza. Seguir por la A-126 hasta Tauste, otros 25 Km., y a continuación por la A-127 pasando por Ejea de los Caballeros hasta llegar a Sádaba.
Después del asentamiento romano del que se tienen pocos datos, Sádaba pasa a ser musulmana hasta que el rey Alfonso I el Batallador la reconquista en los años 1008 al 1010 y funda su castillo.
A su muerte se va a convertir en territorio de disputa entre Navarra y Aragón.
Su posición fronteriza entre el Reino de Navarra y Aragón, explica el que posea un imponente castillo de tipo defensivo, y que se conserven restos de sus murallas en lo que hoy es la calle Mayor.
En el siglo XIII pasa a pertenecer a Sancho VII el Fuerte, rey de Navarra. En el año 1261, Jaime I el Conquistador la reconquistó volviendo la villa a manos aragonesas, aunque el acoso navarro no cesaría hasta años más tarde.
Hacia el 1384, Pedro IV el Ceremonioso vendió Sádaba al noble Francisco de Villanueva, pero los propios lugareños compraron su libertad hacia el año 1399, fecha en la que volvió a pertenecer a la Corona de Aragón.
Sádaba volvió a sufrir los ataques navarros hacia el año 1452, aunque no tuvieron éxito.
En 1518 Carlos I confirma todos sus privilegios de la la villa y, Felipe II los vuelve a confirmar en 1585.