Aprovechando la afluencia de gente durante el puente de la Constitución o de la Inmaculada, Murero organiza la Fiesta de la Matazía, en la que participa todo el pueblo y especialmente las mujeres.
La matanza del cerdo se rige por el sistema tradicional y genera un copioso número de viandas que se irán consumiendo en diferentes lifaras hasta la primavera siguiente.